Busca terapia psicocorporal liberar creatividad

Notimex

Movimientos rítmicos, meditación, ejercicios, expresiones, silencios, sonidos guturales y musicales conforman la terapia psicocorporal que dirige Alicia Zappi Rosemberg, directora de Río Abierto, un centro dedicado al desarrollo armónico del cuerpo. El “movimiento expresivo energético”, eje fundamental del trabajo de Alicia y su equipo, busca ser una “respuesta a los desequilibrios de nuestra forma de vida, generalmente sedentaria, con exceso de actividad mental y estrés, y con un escaso contacto con la naturaleza”, refiere la experta.

En Río Abierto, la terapia tiene lugar a través del movimiento corporal con ritmos sostenidos “que nos obligan a atravesar barreras de condicionamientos internos, a recurrir a nuestro potencial oculto, a hacer lo que no haríamos”, explica la maestra. Así, en un salón que no es de baile, ni gimnasio ni consultorio ni templo, pero tiene un poco de todos esos lugares, un grupo de 10 mujeres se estira, gira, flexiona, medita, salta, siempre buscando “informar a la mente que hemos tocado el agua de un río de paz que comienza a impregnar nuestros sentidos”, en palabras de una alumna. “Cada gesto nuestro tiene una intención, una emoción y un pensamiento, y eso es lo que estamos trabajando todo el tiempo.

En general no repetimos fórmulas de movimiento, sino que es un movimiento que se va generando a sí mismo, con la música”. El “viaje”, que dura una hora, parece conducir sus esqueletos, músculos, órganos y almas “hacia un estado casi místico que nos vuelve indiferentes al peligro”, según el testimonio de otra participante. Alicia, la guía, con su crespa cabellera desordenada y su permanente sonrisa, contagia su euforia al grupo que se mueve al ritmo de una música de tambores, la cual apaga para iniciar la meditación pasiva, el broche de oro con el que concluye el “viaje”. Aunque esta meditación final es en silencio y en posición de loto, durante la hora de clase el grupo ha ejercido “una forma de meditación en movimiento”, que es también “una manera de darle espacio a nuestra presencia en el movimiento, aquí y ahora”, asegura la experta.

La idea es que “junto con la expresión y la meditación”, el grupo “ejerza la conexión entre el movimiento y nuestro Ser” de manera que “todos los centros energéticos tengan un espacio para manifestarse”, explica la maestra. “No nos movemos como si fuéramos un aparato que hace ejercicio. Nos movemos desde nuestro Ser para nutrirnos y para ir abriendo los caminos hacia nuestra manifestación cotidiana”. “Buscamos darle un espacio a todos los tipos de energía y centros emocionales- ubicados en diversas partes del cuerpo- con el objetivo de nutrirlos de vida”. Además, en Río Abierto se pretende modificar el manejo muscular y respiratorio de los participantes y “por supuesto, crear nuevas conexiones neuronales”.

Para desbloquear la creatividad y que la persona sienta la convicción de que “puede llevar a cabo todo lo que tiene que realizar”, una sesión podría ser suficiente, asegura Alicia. “No necesitas años de trabajo para encontrar esto; tomas una sesión, se alinea tu energía, se pone a tu disposición y empiezas a ver la vida como algo posible, porque a veces la vemos como si fuera imposible y luchamos en contra”, asegura la directora de origen argentino.

Este tipo de terapia- que no sólo busca ampliar “nuestra gama expresiva”, sino  “desbloquear trabas físicas” y generar “un sentido de bienestar, así como una conciencia de plenitud que te devuelve las ganas de vivir”- no es para uso exclusivo de la mujer, agrega Alicia. “En general, las mujeres estamos más sensibilizadas a este tipo de búsqueda, pero afortunadamente cada vez más hombres se nos unen. Necesitamos una humanidad equilibrada y nosotras solas no vamos a sacar adelante los problemas que como humanidad estamos viviendo”, afirma la maestra en plática con Notimex.

NTX/MLP/2006-05-03,11:27

Contención emocional y transformación

Por Nora Crespo

En el marco del Segundo Encuentro Nacional de Mujeres Ex guerrilleras- titulado   “Mujeres de Armas Tomar” y llevado a cabo en la Universidad de Sinaloa, Mazatlán los días 7 y 8 de marzo del presente año- se realizó el taller “Espacio de contención emocional y transformación”, impartido por Alicia Zappi, directora de Río Abierto México, centro de técnicas psicocorporales para el desarrollo armónico del ser humano.

El objetivo del taller fue ofrecer a los participantes del encuentro, un espacio de expresión y elaboración de las emociones relacionadas con las vivencias de la guerrilla y las experiencias de la represión política de las décadas de los sesenta y setenta: persecución, desapariciones forzadas, cárcel, tortura y muerte.

Asistieron 55 personas, entre ellas ex guerrilleras, hijos de ex guerrilleros, estudiantes de distintas facultades, investigadores y público interesado en el tema.

El taller dio inicio con una clase de movimiento expresivo energético, técnica del Sistema Río Abierto(1), a través de la cual que los asistentes tomaron conciencia del cuerpo, su potencial psicomotor y expresivo. Una vez establecido el contacto con el  cuerpo, el taller continuó con una dinámica de movimiento libre en parejas en el que se trabajó con la oposición presa-cazador (perseguido-perseguidor), mientras se escuchaba la canción “Tiburón” interpretada por Vicentico.

El propósito de la dramatización a partir del trabajo “de pares de opuestos”, es decir, el desarrollo de la plástica y la verbalización correspondiente a la presa y luego la correspondiente al cazador, fue que los asistentes identificaran las diferentes emociones,  posturas y trabas corporales que acompañan estas dos maneras de ser, también llamadas “personajes”. La técnica de representación de las diferentes plásticas que utilizamos en Río Abierto- “cada plástica implica un modo de respirar, de percibir, de sentir, de pensar, de responder, de conocer, etc.”- está dirigida, en primer lugar, a que cada persona reconozca la plástica en la que ha permanecido fijada por algún acontecimiento o “momento vivido intensamente, el cual forma un correlato corporal que llamamos traba y tiene por secuencia reactivar estados emocionales correlativos”. En segundo lugar, es a través del movimiento expresivo del cuerpo, que la persona recupera un grado de libertad de movimiento, y con esto, las múltiples posibilidades de ser y la facilidad de transitar por ellas: “expansiva, confiada, alegre, reflexiva, temerosa, vacilante, retraída, agresiva, rechazante y otras”.(2)

El tercer y último momento del taller, consistió en un espacio de meditación y relajación guiado por Alicia Zappi, con la consigna de dar espacio en el interior de cada quien a las vivencias de persecución, dolor de las pérdidas y otras emociones surgidas, así como los recuerdos que dejaron esos años a nivel individual y colectivo, con la intención de apropiarse,  aceptar  las experiencias y el conocimiento que estos años dejaron, y con ello poder liberar el ser y disponerlo a nuevas vivencias y nuevas emociones.

Para finalizar, los asistentes y la instructora compartieron un espacio para compartir  verbalmente las  ideas, emociones y sentimientos generados a partir de la dinámica del trabajo.

Tras concluir el encuentro y recoger las opiniones  que se vertieron de la impartición del  taller y nuestras reflexiones sobre  la integración de un trabajo de desarrollo humano como el que propone el sistema  Río abierto a la sorprendente programación del II Encuentro Nacional de Mujeres ex Guerrilleras  “Mujeres de armas tomar”-  que consistió en conferencias, lecturas de testimonios, proyección de videos, etc-  evaluamos que el taller fue significativo en varios sentidos:

  • El taller abrió un espacio de expresión, reconocimiento y transformación emocional en un ámbito académico- específicamente, en el de las ciencias sociales- en el que la mayoría de las veces se abordan los temas sociales e históricos sin tomar en cuenta las vivencias emocionales que acompañan a los sujetos que estudian.
  • Abrir un espacio de contención y transformación emocional es especialmente significativo en un encuentro dedicado a la recuperación de la memoria histórica de un periodo marcado por la búsqueda de cambio, la crisis y la violencia política, ya que para incorporar de manera crítica ese pasado en el presente es necesario que los protagonistas y la sociedad en su conjunto elaboren el trauma histórico y contrarresten los efectos  que ese pasado tiene en el presente.
  • La organización de un taller de esta naturaleza en un encuentro donde están presentes  protagonistas de la historia e investigadores  de este periodo, es una aportación para escribir una historia más cálida.
  • El taller, a través de las técnicas psicocorporales para el desarrollo armónico del ser humano, ofreció a los asistentes nuevas herramientas para llevar a cabo la reflexión y actuación política.

1 El movimiento expresivo es uno de los ejes fundamentales del trabajo de Río Abierto. Surge como una opción a la vida sedentaria, con exceso de actividad mental, estrés y escaso contacto con la naturaleza. Permite descargar la energía retenida, abandonar el esfuerzo, y recuperar la fuerza y el movimiento naturales. El uso de la propia expresión, la voz y la música  posibilitan trascender los propios límites y ampliar nuestro horizonte expresivo.

2 Palcos, Mariadela, “Cuerpo y psiquismo” en Escritos, p. 14

Creatividad y desarrollo humano

¿Qué relación tiene la creatividad con el desarrollo del ser humano? 

Por Alicia I. Zappi
Fundadora y directora de Río Abierto México.

Básicamente vivimos desconectados de nuestro Ser, de lo que Es en nosotros/as. Vivimos mecánicamente, repitiéndonos, imitándonos a nosotros/as mismos/as una y otra vez.

Aprendemos por imitación y pareciera que luego lo más práctico es seguir repitiendo lo aprendido, lo cual es al parecer, lo socialmente aceptado.

Sin embargo tenemos otras posibilidades, podríamos dar una respuesta diferente a cada situación-o incluso a la misma- infinitas veces.

Pero algo nos lo impide: nuestro cuerpo, nuestra mente, nuestra respiración  también se repiten, y a fuerza de repetirse, se van anquilosando.

Nuestra estructura física va condicionando nuestro comportamiento y nuestro pensamiento, y cerrando la puerta a nuestra posibilidad creativa.

¿Y qué tiene que ver todo esto con nuestra posibilidad de desarrollo como seres humanos?

Precisamente, como seres humanos usamos el 15% de nuestra capacidad cerebral, con suerte el 20% de nuestra capacidad respiratoria, y quién sabe qué más subusos de nuestras capacidades impliquen estas cifras.

Pero lo que es seguro es que nos falta mucho por conocer y desarrollar de nosotros/as mismos/as.

Al repetir actitudes y acciones conocidas recorremos caminos neuronales ya hechos. Al innovar, nos obligamos a crear nuevas conexiones, nuevos caminos internos de conocimiento y de relación con la realidad. Pero ciertamente esto representa muchos riesgos: podemos equivocarnos, podemos ser rechazados por los que nos rodean o puede ser que no nos comprendan.

Estas son algunas de las razones que nos impiden ser creativos. Dejamos la creatividad para los artistas, los inspirados, y renunciamos a nuestra propia  capacidad de inspiración, crecimiento interno y expansión.

¿Qué herramientas disponemos para modificar esta situación?

En Río Abierto trabajamos a partir del movimiento corporal expresivo con ritmos sostenidos, que nos obligan a atravesar barreras de condicionamientos internos, a recurrir a nuestro potencial oculto, a hacer lo que no haríamos. Nos dejamos llevar también por toda clase de melodías que nos ayudan a experimentar y expresar emociones de todos los géneros posibles, obligándonos a salir de las emociones y expresiones conocidas y aceptables por nosotros/as y nuestro medio.

Esto nos lleva a modificar tanto nuestro manejo muscular, como el respiratorio, y por supuesto, a crear nuevas conexiones neuronales.

La percepción que tenemos de la realidad que nos rodea se modifica, por lo tanto también nuestra percepción interna y la relación directa que existe entre ambas.

Buscamos crear una fisura en nuestras corazas emocionales, musculares y mentales, por donde nuestro Ser, “siendo”, pueda filtrarse y comenzar a fluir nuevamente.

Buscamos que esta fisura sea apertura, entrega, amor y confianza en nosotros/as mismos/as y en el Universo, de modo que nuestro Ser pueda recuperar su capacidad de manifestarse.

Y esto nos llevara, indefectiblemente, a crear y recrearnos infinitamente.

Curación a través del desarrollo armónico del ser humano

Consideramos que los seres humanos adultos estamos aún lejos de haber alcanzado la plenitud de nuestro desarrollo y que la mayoría de nuestras enfermedades o dificultades son signos de crisis de crecimiento y no sólo ataques externos de virus, bacterias y circunstancias aciagas ajenas a nosotros/as.

En cada enfermedad o problema que se nos presenta, podemos encontrar el camino para una nueva comprensión y aprendizaje de nosotros/as mismos/as, lo cual nos lleva necesariamente a la curación o resolución de la dificultad.

Ejemplos: un problema de lumbalgia o ciática, nos puede conducir a tomar conciencia de una fuerte rigidez a nivel de las vértebras lumbares, sin la cual este malestar no se produciría. Al trabajar con movimiento y masajes sobre este problema recuperaremos también las razones emocionales que nos llevaron a “rigidizar” esta zona, reactivando su movilidad y la energía acumulada, y acrecentando de esta manera nuestro bienestar, que es sinónimo de salud. Cuando decimos salud, estamos considerando el nivel físico, emocional y mental, ya que es en estas tres áreas que se produce el reestablecimiento.

Problemas recurrentes de infecciones en garganta y cuerdas vocales, nos están avisando del exceso de tensión en esa zona debido a expresiones contenidas. Con el trabajo de movimiento y desbloqueo de la voz, esas expresiones pueden comenzar a fluir. Posiblemente tomemos más conciencia de lo que nos ocurre, disponiendo así de elementos para resolver y disolver la tensión y aprendiendo al mismo tiempo algo más sobre nuestra problemática.

En ambos casos, el proceso de recuperación de la salud va acompañado de un crecimiento interno, un mayor despliegue de nuestras posibilidades expresivas y autocognocitivas. Necesariamente, entendernos y conocernos mejor nos lleva a la  posibilidad de alcanzar una mayor comprensión de nuestros semejantes y del mundo, aumentando nuestra posibilidad de amar, aceptar y ayudar.

Nuestras herramientas de trabajo son: clases de movimiento expresivo energético, masajes del sistema Río Abierto y trabajo sobre sí.

El movimiento expresivo energético y el masaje de Río Abierto

Sus efectos en el sistema nervioso, las articulaciones, los músculos, los huesos, los órganos y en nuestra energía sutil. 

Por Alicia Zappi

El  movimiento expresivo energético

Sistema nervioso

A nivel cerebral, el movimiento rítmico y repetitivo nos ayuda a pasar de la corteza cerebral al cerebelo y al sistema límbico (bulbo raquídeo). Esto nos lleva a conectarnos con zonas menos conscientes de nuestra mente. El hecho de trabajar con música y por imitación nos desplaza de nuestro hemisferio izquierdo cerebral hacia el hemisferio derecho. Así provocamos el despertar de antiguas memorias, sensaciones y percepciones no habituales: es nuestra manera de entrar a otros estados de conciencia. Este movimiento se lleva a cabo respetando cauces específicos y ordenados, tanto orgánicos como energéticos, ordenando nuestra energía, primero hacia los centros bajos, plexos nerviosos inferiores y luego hacia los superiores.

Esta forma de trabajo posibilita que a medida que la nueva conciencia se despierta, también se encauce, impidiendo el caos.

Nuestra educación normalmente se restringe a la corteza cerebral y al hemisferio izquierdo, lo cual nos va distanciando de nuestros niveles instintivos y de percepción global y creativa de la realidad. Este fue nuestro recurso como cultura “occidental” para civilizarnos. Sin embargo, hay un conocimiento más profundo en nuestro organismo y en distintas partes de nuestro cerebro, del cual nos estamos perdiendo.

Como seres humanos estamos preparados para una evolución más completa, que incluye la sabiduría de nuestro organismo e instintos y no sólo su represión.

El desarrollo de nuevas conexiones entre nuestros hemisferios cerebrales y el acceso de nuestra conciencia al sistema límbico no sólo es posible sino también necesario para nuestro autoconocimiento y posibilidad de crecimiento.

Sistema muscular, circulatorio y respiratorio

Los músculos relajados se estiran, trabajando se acortan. Normalmente los mantenemos con contracturas crónicas innecesarias. Esto nos produce cansancio y dolor. Desconocemos nuestras posibilidades motrices, de fuerza y de flexibilidad. Todo nuestro sistema reflejo está dormido y sólo aparece en caso de peligro- o a veces, en el baile para quien se lo permite- pero no en la vida cotidiana.

Tratar de seguir libremente el ritmo de la música, nos ayuda a activar reflejos dormidos, a pesar de que muchos de ellos están asociados con lo grotesco, lo “inmoral” o lo “no debido” por su relación con nuestros instintos.
Debido a esto, necesitan un ambiente resguardado, sin prejuicios e intenciones claras para recuperarlos. Muchas veces esta recuperación nos conecta con memorias dolorosas de tempranas frustraciones, lo que nos posibilita trabajar sobre este aspecto. Las contracturas crónicas tienen relación directa con el hábito de sostener actitudes aprendidas socialmente. Cualquier actitud mental-emocional nos obliga a cierta postura corporal. Estas posturas no son necesarias a nivel orgánico y con el tiempo se tornan insalubres ya que oprimen órganos e inhiben el libre trabajo de nuestra respiración, así como de la circulación sanguínea y linfática.

El movimiento expresivo-energético incide directamente en este sentido, ayudando a disolver contracturas crónicas, a través de la expresión de estas actitudes congeladas, cerrando ciclos expresivos, haciéndolos conscientes y dándonos la oportunidad de elegir, si los queremos, continuar su reproducción o bien ampliar y variar nuestra gama expresiva y motriz.

El desarrollo disparejo de nuestro sistema muscular se va dando desde la niñez, ya que desde esta etapa comienza nuestra educación y capacidad de imitación e identificación como forma de aprendizaje. Tendemos a pararnos como nuestros padres, abuelos, hermanos, etc; reproducimos gestos y actitudes de acuerdo con  la aceptación o el rechazo, la identificación, etc.

Nuestra historia familiar queda así registrada en nuestro cuerpo y a medida que abrimos nuestra conciencia hacia él, la podemos recuperar y transformar para así crear nuestra propia historia.

No basta el trabajo a nivel físico, como no alcanza sólo el trabajo emocional ni el mental. Debemos trabajar en los tres niveles, que a su vez abren el cuarto: de conexión y conciencia con nuestro nivel de energía sutil.

Podemos encontrar un punto de apoyo más profundo y real que la aceptación externa, que las reglas “morales” exteriores. Tenemos razones profundas para estar “aquí-ahora”. En el momento que lo vamos descubriendo, nuestros miedos y “actitudes” se vuelven inútiles.

Huesos -articulaciones

El crecimiento de los huesos se estimula desde el funcionamiento muscular y tendinoso de dos maneras: por la tracción que músculos y tendones ejercen sobre ellos y por la circulación que el movimiento provoca, a través de la cual los huesos se nutren. Una contractura crónica siempre va acompañada por otra zona de poco tono muscular. Esto provoca desarrollo disparejo de los huesos y mal acomodamiento de articulaciones.

En el caso de la columna vertebral es muy claro cómo su desarrollo está condicionado por estos factores, ya que al consistir en un sistema de periódicas articulaciones, éstas se acomodan según una mayor o menor tensión muscular, misma que obedece a su vez a las presiones mentales, emocionales o vitales que recibe la persona.

Si además recordamos que de cada espacio intervertebral sale un par de nervios hacia cada órgano, comprenderemos la relación entre el buen funcionamiento de nuestros órganos internos, la posición de nuestra columna vertebral y nuestra salud emocional.

“Consideramos salud emocional a la posibilidad de transitar libre y sin identificarnos con nuestras emociones, sin quedar crónicamente fijados en alguna de ellas”, señala María Adela Palcos, fundadora y directora del Instituto Río Abierto. Esto sólo se consigue con un trabajo consciente y constante. “Todos los días debemos quitar las hierbas del jardín”, dice Sabattini, inspirador y guía de nuestro sistema de trabajo y aprendizaje.

El desapego de nuestra personalidad sólo es posible a través del desarrollo de nuestra conciencia esencial.

Volviendo a las articulaciones: el movimiento defectuoso las enferma y el movimiento correcto las cura (Hugo Ardiles, kinesiólogo, psicólogo e instructor de este sistema).

Esto lo hemos comprobado una y otra vez, en casos en que la medicina alopática hubiera recurrido a la cirugía. Con este trabajo las personas no sólo se curaron sino que además adquirieron una nueva conciencia de sí mismos.

El masaje

En relación con el masaje circulatorio, se aplican los mismos principios en cuanto a la entrada a otros estados de conciencia, con la variante de que el trabajo es individual y con contacto físico. Trabajamos a lo largo de los meridianos de acupuntura, disolviendo contracturas que obstaculizan la libre circulación de la energía, propiciando la conexión de la persona con el contenido y la expresión de las emociones o vivencias depositadas allí y ayudándole a abrir y transitar zonas del cuerpo que se encuentran apartadas de la conciencia habitual: pueden ser los talones, la nuca, los dedos de los pies o cualquier zona que no por obvia y evidente está integrada a nuestra conciencia (los dedos de los pies los podemos usar para agarrarnos o para avanzar; cuando cualquiera de estas funciones está inhibida genera grandes dificultades).

Consideramos necesario este trabajo para nuestro desarrollo como seres humanos. En este sentido, tomamos las enfermedades de dos maneras:

1.- Como el mejor camino que pudo encontrar nuestro organismo para atravesar una dificultad específica.

2.- Como señal de una profunda necesidad de cambio o transformación de algún aspecto nuestro y si es atendida nos llevará necesariamente a un mayor desarrollo de nuestra conciencia y de nuestra condición como seres humanos.

El significado oculto de los cuentos de hadas

Por Jennifer Boni 

El efecto que tiene un cuento de hadas en el alma es espontáneo, elemental y, por lo tanto, permanece en el inconsciente. 

Rudolf Steiner 

Hace mucho tiempo, en la época previa a la escritura, la sabiduría de los pueblos se mantenía a través de la oralidad. Las tradiciones y experiencias de un pueblo estaban vivas mientras vivieran en la mente de los hombres. Para que los conocimientos fueran más sencillos de memorizar se entremezclaron con proverbios, refranes, versos, personajes arquetípicos y marcos temáticos comunes (Ong, 1982) De esta forma, los cuentos se convirtieron en receptáculos de la sabiduría popular.

Con la llegada de la escritura, los cuentos comenzaron a plasmarse por escrito. Los hermanos Grimm, por ejemplo, salieron a recorrer las aldeas de Alemania en busca de abuelas y abuelos que pudieran recordar los cuentos que les contaban de niños y con ese material formaron su primer libro: “Cuentos de la infancia y el hogar” en 1812. Estos cuentos, sin embargo, se siguieron transformando y adaptando. Cada escritor le imprimía su propia sensibilidad y lo modificaba de acuerdo con sus creencias y prejuicios.

La aparición del cristianismo también modificó varios aspectos de los cuentos. Las hadas se convirtieron en ángeles, las curanderas en brujas y los animales mágicos en demonios. Los elementos sexuales, escatológicos y sangrientos se matizaron o eliminaron para no ofender a las conciencias puritanas. Sin embargo, y gracias al lenguaje simbólico que usan los cuentos, aún es posible desenterrar sus secretos. Conociendo las claves y analizando su significado es posible encontrar su sabiduría oculta.

 

La interpretación psicológica

Los cuentos de hadas hacen eco en cualquier persona porque abordan temas, emociones y conflictos presentes en toda la humanidad. La mayoría de estos cuentos habla sobre la tarea principal del ser humano: encontrar el sentido a la vida.

El mensaje central de estos cuentos es que los obstáculos en la vida son inevitables.  Sólo enfrentándolos con valentía se pueden vencer, aprender de ellos y salir victoriosos. El final -siempre feliz- de los cuentos de hadas nos da la esperanza de que encontraremos la solución a nuestros dilemas. Sin esta esperanza nadie se atrevería a correr los peligros de la vida. (Bettelheim, 1989)

El héroe de un cuento de hadas siempre comienza con un problema; pasa por una serie de dificultades; encuentra amenazas y tentaciones, así como seres mágicos que lo ayudan y protegen y, al final, convertido en una persona más madura, vence los obstáculos y recibe un premio.

Los cuentos representan en un lenguaje fantástico el desarrollo sano de un ser humano, y al hacerlo a través de imágenes atractivas, incitan al niño a querer vivir la aventura de su propia historia. (Bettelheim, 1989)

El proceso de transformación del héroe 

A nadie le gusta crecer.

Si fuera por nosotros, nos mantendríamos siempre como unos eternos niños en casita con mamá y papá. Sin embargo, sólo se aprende a través de las experiencias y para esto es necesario salir al frío del mundo.

Por lo tanto, lo que obliga al héroe de los cuentos a salir de su casa es generalmente algo externo, impuesto por el otro. A Cenicienta, se le muere su madre y aparece en su vida la madrastra. A Hansel y Gretel, sus padres los dejan abandonados en el bosque. A Caperucita, la mandan a cruzar el bosque con un mandado….

El bosque, en los cuentos de hadas, simboliza la llegada al mundo interior. Ese mundo habitado por nuestros peores demonios, pero también por nuestros sueños y anhelos más profundos. Es el lugar al que vamos para encontrarnos con nosotros mismos. (Bettelheim, 1989)

Adentro del bosque, el héroe se encuentra lejos de la seguridad de su casa infantil y se ve obligado a utilizar sus propios recursos para salir adelante. Un niño que es sobreprotegido por su madre jamás aprenderá a valerse por sí mismo. Para esto es necesario desprenderse de los padres, aunque este desprendimiento cause una sensación de aislamiento y soledad profunda. Ahí es donde comienza el proceso de transformación.

La Cenicienta

Para comprender el simbolismo de los cuentos de hadas tomaremos como ejemplo el cuento de La Cenicienta en la versión de los hermanos Grimm.

El cuento de la Cenicienta comienza con la muerte de su madre y la llegada de la madrastra y sus hermanastras, quienes la degradan obligándola a trabajar y servirlas. El niño que escucha el cuento de Cenicienta puede sentirse inmediatamente identificado con su situación. El también se ha sentido relegado y rechazado por sus padres. Con la llegada de la etapa escolar el niño puede sentir que sus padres han cambiado: de ser totalmente complacientes, ahora han comenzado a ponerle límites, imponerle demandas y expectativas. A los ojos del niño sus demandas son abusivas e injustas y comienza a sospechar que él ha hecho algo mal para merecer este trato.

El que Cenicienta duerma junto al hogar, entre las cenizas, simboliza dos cosas. Por un lago, el hogar representa a la madre: el deseo de regresar a la madre buena de la infancia. Por otro lado, las cenizas -de donde obtiene su nombre- simbolizan la suciedad y la bajeza., dos cosas que el niño siente que merece. (Bettelheim, 1989)

¿Por qué habrá de sentirse sucio y degradado? Durante la etapa de entre 3 y 5 años el niño atraviesa por la etapa edípica en donde se enamora del padre del sexo opuesto y desea, inconscientemente, eliminar al progenitor de su propio sexo. La niña desea ser la única ante los ojos de su padre y sabiendo que su madre es un obstáculo, desearía “matarla”. Estos deseos inconscientes producen culpa y de ahí la sensación de sentirse merecedor de la misma degradación que vive Cenicienta.

“El hecho de sentirse indigno del amor de sus padres, en un momento en donde el deseo de sentirse amado es muy fuerte, lo lleva a sentir rechazo, aún cuando en realidad no exista tal rechazo”. (Bettelheim, 1989)

Durante el desarrollo normal, la niña se da cuenta que su padre no la elegirá como pareja sentimental pues prefiere a su madre (en el cuento simbolizado por la llegada de la madrastra). Cenicienta se siente totalmente abandonada, pues ya no tiene el amor de su padre ni el de su madre, así que se refugia en el recuerdo idealizado de su madre buena.

 

En la versión de los hermanos Grimm, Cenicienta visita frecuentemente la tumba de su madre. En la tumba crece un árbol que ella misma sembró, regado por sus propias lágrimas y en donde vive un pájaro blanco que tiene el don de cumplir sus deseos.

Los árboles, los animales y la naturaleza representan los aspectos ancestrales del ser humano, es decir, su sabiduría intuitiva. En el proceso de crecimiento necesitamos aprender a escuchar nuestra propia intuición; volvernos ajenos al mundo externo por un tiempo para conectar con nuestra esencia. Por esta razón es que tantos héroes y heroínas en los cuentos de hadas se refugian por un tiempo en la naturaleza. Ahí descubren a los animales y seres mágicos que les brindarán ayuda y recuperan su fortaleza interna.

Cuando llega la invitación para asistir al baile del príncipe, Cenicienta se siente confiada de pedirle a su madrastra permiso para asistir. En esta versión del cuento, la madrastra le dice que podrá ir siempre y cuando realice dos veces una tarea casi imposible: sacar de entre las cenizas de la hoguera un plato de lentejas regadas,  dividiendo las buenas de las malas, en menos de dos horas. Cenicienta logra cumplir la hazaña en dos ocasiones con la ayuda de los pájaros del bosque. Sin embargo, la madrastra no cumple su promesa y no la deja ir al baile, puesto que no tiene ropa adecuada. En cuanto se han ido todas al baile, Cenicienta corre a la tumba de su madre y le pide al pájaro blanco del árbol que le de un vestido y unas zapatillas. Así vestida, aparece en el baile del príncipe y él queda deslumbrado por su belleza.

En esta versión, a diferencia de la de Perrault en donde es una hada madrina la que aparece mágicamente para dotarla de un vestido, Cenicienta es un personaje con iniciativa propia. Ella decide encontrar la forma para asistir al baile. El hecho de regresar a la tumba de su madre para obtener la ayuda “simboliza que la memoria de la madre idealizada de la infancia, cuando es mantenida como una parte viva e importante en la experiencia interna de una persona, puede apoyarnos aún en las peores adversidades”. (Bettelheim, 1989)

Durante el primer año de vida de un niño si éste tuvo una experiencia buena de maternaje, desarrollará un sentido de confianza básica ante la vida que lo ayudará a enfrentar los obstáculos de la vida (Erikson). Esta confianza básica es la que se expresa de manera simbólica a través del árbol y el pájaro blanco. (Bettelheim, 1989) Gracias a estas experiencias positivas, Cenicienta tiene la suficiente iniciativa para salir adelante utilizando sus propios recursos.

El baile dura tres noches. En cada ocasión, aparece Cenicienta vestida con los mejores trajes y las tres noches el príncipe no puede quitarle los ojos de encima. Cada noche le pide acompañarla a su casa, pero ella logra escapar. Cuando regresa su familia a casa  la encuentran vestida como siempre sentada junto al hogar. La última noche, sin embargo, el príncipe decide tenderle una trampa. Cubre las escaleras del palacio con brea para que su zapatilla quede pegada y él pueda reconocerla con eso.

Aquí surge otra diferencia con la versión de Perrault. En esa versión, el príncipe manda a un lacayo a buscar la dueña de la zapatilla, pero en la versión de los hermanos Grimm es el mismo príncipe quien busca a la doncella. Esto resulta significativo porque el príncipe ve a Cenicienta tal cual es, sin sus vestidos elegantes y la elige por sus cualidades internas y no por su apariencia externa. El amor verdadero solo podrá existir cuando la pareja acepta al otro en su esencia más profunda.

Al llegar a la casa de Cenicienta, las primeras en probarse el zapato son las hermanastras. A la primera hermanastra, la zapatilla no le queda pues su dedo gordo era demasiado grande. La madrastra le pasa un cuchillo y le dice: “Córtate el dedo, al fin que cuando seas reina no tendrás que caminar”. La hermanastra lo hace y logra meter su pie en la zapatilla. El príncipe no se da cuenta y se la lleva en su caballo hacia el palacio. En el camino, sin embargo, los pájaros del bosque cantan advirtiéndole que esa no es la novia correcta pues tiene sangre en el zapato. El príncipe se da cuenta y regresa a la casa. Esta vez es la segunda hermanastra la que se prueba la zapatilla y para que pueda quedarle su madre le ordena que se corte el talón. El príncipe, por segunda vez, no se da cuenta y los pájaros del bosque le advierten de la sangre en el zapato.

Las hermanastras no se detienen con nada ante la posibilidad de casarse con el príncipe. Mutilar una parte de sí mismas representa la capacidad de las hermanas de cortar una parte de su ser con tal de conseguir el amor del príncipe. Pero el cuento nos indica que esa no es la forma de acceder al amor de pareja. Únicamente a través de la aceptación de uno mismo es que podremos tener el amor del otro.

El príncipe, finalmente, regresa a la casa preguntando por la otra hija. A regañadientes, la madrastra manda llamar a Cenicienta quien llega vestida como sirvienta. Esto simboliza que Cenicienta desea que el príncipe conozca su verdadero ser y que la ame por eso y no por una apariencia. (Bettelheim, 1989)

La zapatilla –que tiene una connotación sexual- le queda perfectamente bien a Cenicienta. A diferencia de sus hermanas que activamente buscaron la forma de quedarse con el príncipe, Cenicienta espera pacientemente a que él venga por ella. De tal forma expresa una sexualidad femenina –pasiva y receptiva- en lugar de agresiva como las hermanastras. Sin embargo, el hecho de que ella misma se mida el zapato simboliza su deseo de participar en el acto sexual. También tendrá iniciativa propia,  aunque desde su feminidad. (Bettelheim, 1989)

En ese momento, Cenicienta está aceptando su propia sexualidad y feminidad. El hecho de que ella saque su pie del zapato de madera para medirse la zapatilla simboliza el tránsito hacia la madurez. Finalmente, ha logrado aceptar su sexualidad como una parte de sí misma y como algo que –en lugar de hacerla sentir culpable y sucia- la hace bella, deseable y femenina.

Así como las niñas adolescentes buscan ocultar su cuerpo cuando éste empieza a cambiar, Cenicienta se había mantenido oculta bajo los vestidos viejos y los zapatos de madera. Si bien una parte de ella deseaba vivir su sexualidad –representado por el hecho de que hace todo por ir al baile- otra parte de ella seguía siendo temerosa. Como en cualquier proceso normal de desarrollo, Cenicienta avanza y retrocede: va al baile pero termina siempre huyendo del príncipe.

El cuento termina con el matrimonio de Cenicienta y el príncipe, pero como en todos los cuentos de hadas, hay un castigo para los personajes malvados. En el camino a la ceremonia, las hermanastras son atacadas por unos pájaros que les sacan los ojos, “y así fueron condenadas a estar ciegas por el resto de sus días a causa de su maldad y falsedad”.

Los cuentos como alimento para el alma

Los cuentos de hadas tienen mensajes inscritos en muchos niveles. En el nivel más superficial el mensaje de Cenicienta es que la autenticidad y la bondad terminarán venciendo sobre la maldad y la falsedad. Sin embargo, el cuento también habla del proceso de transformación interno de una persona, incluyendo temas sexuales y edípicos que resultaría amenazante abordar de manera directa.

Los simbolismos actúan de manera inconsciente en el niño que los escucha. Cada niño tomará de las imágenes del cuento las que resuenen con sus propios conflictos internos. Aún cuando él no sea capaz de explicar estos conflictos de manera racional, puede sentir que hay “algo” en el cuento que le llama la atención. Estas imágenes  quedan impregnadas en el alma del niño y lo acompañarán durante su proceso de desarrollo.

Entender el significado y simbolismo de los cuentos de hadas sirve al narrador de historias para dotar sus cuentos de una intencionalidad más potente. Sin embargo, el hecho de hacer explícito el mensaje de los cuentos haría que éstos perdieran por completo su efecto. El efecto de los cuentos de hadas es tan fuerte porque aborda temas existenciales del ser humano pero de una forma no amenazante. El niño puede sentirse identificado con los personajes del cuento porque sabe que no está exponiendo sus propios conflictos (conflictos que seguramente ni él mismo es capaz de entender).

Los cuentos de hadas son un territorio seguro para el niño. Sabe que en el cuento todo saldrá bien, los buenos serán recompensados y los malos castigados. Esta estructura le ayuda al niño incluso a entender su propio mundo interior, a veces percibido como caótico y angustiante. A través del cuento, el niño deposita y estructura sus angustias y miedos. Al ponerlos afuera de sí mismo podrá comenzar a hacerlos conscientes y con el paso del tiempo, introyectarlos a su propia experiencia.

Dependiendo del nivel de conciencia y madurez del niño (o adulto) que escucha el cuento los mensajes serán descifrados. Incluso un mismo cuento puede ser reinterpretado dependiendo de la edad y el momento de vida del oyente. Y aún cuando los mensajes no sean comprendidos de manera conciente, su significado quedará oculto en el alma de cada persona esperando el momento propicio para que pueda ser comprendido.

“El alma necesita que la sustancia de los cuentos de hadas fluya a través de sus venas espirituales”.

Rudolf Steiner

Referencias Bibliográficas: 

Bettelheim, B. The Uses of Enchantment: The meaning and importance of fairytales (1989) Vintage Books Edition, E.U.A.

Grimm, Grimm’s Complete Fairytales (1993) Barne’s and Noble, E.U.A.

Ong, W. Oralidad y escritura: Tecnologías de la palabra (1982) Fondo de Cultura Económica, México D.F.

Steiner, R. The Poetry and Meaning of Fairytales (1913) Berlin, Alemania

El trabajo con niños bajo el Sistema Río Abierto

Bajo este sistema de desarrollo humano con enfoque psicocorporal se trabaja con los niños desde sus orígenes. Yo misma tuve el privilegio de entrar como alumna a un grupo de niños a la edad de 12 años debido a problemas de asma, columna vertebral y hepáticos. Deficiencias que no había podido solucionar con distintos tratamientos.

Cuando comencé con la gimnasia mejoró mi sistema respiratorio, pero también mi estado anímico general, mis ganas de vivir, mi columna vertebral y mi sistema digestivo. Posiblemente esto fue lo que me llevó a formarme en el Sistema Río Abierto y continuar tanto el trabajo con niños como con adultos.

Los niños y niñas llegan a Río Abierto por problemas de agresividad, timidez, fobias, enuresis, hiperkinesis, autismo o problemas de postura y articulaciones (como pie plano o equino, sifosis, lordosis o escoliosis en relación con la columna vertebral). Bajo este sistema enfocamos todos estos problemas desde una perspectiva física, emocional y mental. Trabajamos a partir del movimiento expresivo energético, juegos, destrezas, pintura y cuentos. Utilizamos también música y trabajamos por imitación tanto de los niños hacia el instructor/a como del instructor/a hacia ellos; lo cual da una gran posibilidad de empatía y comunicación en la que el niño/a puede ir ampliando sus recursos expresivos y motrices cuando imita, y a la vez siente apoyo y reconocimiento cuando es imitado, pudiendo además desarrollar sus propios juegos dramáticos con el apoyo del instructor/a y de todo el grupo.

Esto último es para nosotros muy importante, ya que es a través del desarrollo de estas historias y juegos que los niños pueden ir resolviendo situaciones que han ido quedando truncadas, produciendo dolores y frustraciones que pueden continuar el resto de sus vidas. Y es la exhaustiva formación de los instructores e instructoras de Río Abierto lo que les permite acompañar estos juegos con la conciencia y sensibilidad despiertas, lo que posibilita llegar a desenlaces donde la tensión acumulada se descarga, y donde todo el grupo queda con un mayor caudal energético, disponible para seguir adelante.

Trabajamos también con masajes- en forma individual o grupal, según se requiera- para corregir problemas específicos que no se solucionan sólo con movimiento.

En Río Abierto de México tenemos grupos de niños permanentes y periódicamente hacemos convivencias de dos o tres días en retiro, así como talleres de verano en algunas temporadas.

Nuestra experiencia directa con escuelas comienza en 1990, año en que empiezo a trabajar con todos los grupos del jardín de niños y primaria del Colegio Montessori de Tepoztlán, Morelos, donde tuvimos importantes resultados en cuanto al rendimiento escolar y de integración entre niños y niñas en los grupos. En la misma ciudad asesoré durante dos años (1990 a 1992) al grupo de maestras, directoras y trabajadoras administrativas de la escuela ecológica y educación integral Cetiliztli, haciéndome cargo también de la terapia psico-corporal de los niños que lo requerían. En 1993 di talleres de género para niños/as de toda la primaria.

Con base en la experiencia adquirida en estas dos escuelas, desde 1994 estamos estado trabajando con clases de movimiento expresivo energético en la escuela Ocachicualli de Cuernavaca, Morelos. Esto lo hemos aplicado también con maestras/os directoras y empleadas administrativas, registrando excelentes resultados en relación con el mismo equipo de trabajo y su interacción con los niños, las niñas y los padres de familias.

Es muy importante para los y las integrantes de Río Abierto comprobar cómo el trabajo con maestros/as y directivos/as de las escuelas repercute no sólo en sus propias vidas sino también en el mejoramiento de calidad de vida de los niños y niñas.

Por otro lado, el equipo de instructores de Río Abierto realizó en 1996 trabajo voluntario con niños de la calle que tenían problemas de adicciones en Casa Alianza y con niños con síndrome de Down en Parlas en 1997.

En 1996 dimos cinco talleres en Piña Palmera, Oaxaca- centro de atención a discapacitados- asesorando a los trabajadores y trabajando con niños y adultos discapacitados.

Además de mantener nuestras clases permanentes, desde el año 2000 hasta la fecha se han realizado un sin fin de colaboraciones con entidades oficiales e independientes de salud, educación y cultura promoviendo nuestros servicios en ámbitos sociales con condiciones marginales y no marginales.

Los excelentes resultados se perciben en la prevención y rehabilitación de problemas de violencia familiar, violencia escolar, salud integral y neurológica, rendimiento escolar, vinculación escolar, así como crecimiento y desarrollo integral, viéndose beneficiados tanto los niños como las familias y el entorno social.

Descripción y evaluación de la actividad “Elementos de integración psicocorporal aplicables a la actividad tutoral”

Por Nora Crespo

La actividad se llevó a cabo en el marco del Programa Permanente de Formación para Docentes-Tutores a cargo de la Subdirección de Seguimiento y Acompañamiento Tutoral del Instituto de Educación Media Superior del GDF el día 14 de enero, de 10:00 a 13:00 hrs y de 16:00 a 18:00 hrs. y el 21 de enero de 15:00 a 17:00 hrs.

La actividad fue propuesta por Nora Amanda Crespo Camacho- profesora del plantel Tlalpan 1- e impartida por dos invitadas especiales: Alicia Zappi Rosemberg, especialista en técnicas psicocorporales para el desarrollo integral del ser humano y directora del Instituto Río Abierto de México y Carmen Ramírez Ramírez, instructora de dicho instituto.

La actividad, la cual se repitió tres veces, tuvo aproximadamente 72 asistentes  entre docentes, pedagogos y médicos del IEMS.

El objetivo de la actividad fue ofrecer a los profesores del IEMS un espacio de encuentro que permitiera una experimentación y reflexión personal y colectiva sobre la integración de los aspectos afectivos, mentales y físico-energéticos que conforman la realidad humana y la manera en que la toma de conciencia de nuestro ser como una unidad, nos puede servir en nuestra función como docentes-tutores.

Descripción

La primera actividad realizada el lunes 14 de enero de 2008, de 10:00 a 13:00 hrs fue impartida por Alicia Zappi con la colaboración de Nora Crespo. A esta primera sesión asistieron aproximadamente 50 personas.

La actividad se dividió en tres partes:

1. La primera parte consistió en una breve narración- realizada por la profesora Nora- sobre su experiencia como docente-tutora del IEMS y sobre las observaciones hechas acerca de la necesidad de integrar los aspectos emocionales/afectivos, mentales/intelectuales y físicos/energéticos de los estudiantes para mejorar su desempeño académico, así como su desarrollo individual. (10 minutos)

Mas adelante, la psicoterapeuta Alicia Zappi dio una explicación breve sobre el enfoque y la técnica psicocorporal del Sistema Río Abierto, específicamente, de la clase de movimiento expresivo energético . (20 minutos)

La segunda parte consistió en la ejecución de dinámicas de movimiento corporal expresivo y energético en relación directa y articulada con diferentes tipos de música y entrelazada con breves explicaciones de los objetivos particulares de realizar los movimientos, posturas, gestos, sonidos, etc.

Durante la clase de movimiento se respetó la dinámica de trabajo basada en el  vínculo entre teoría y práctica, es decir, la impartición de estos dos aspectos de manera simultánea, bajo un concepto de tejido vivencial. Esto es: la teoría es corroborada a través de una experiencia real del fenómeno expresivo-psicocorporal, con un claro énfasis en el  “aquí y ahora”, lo cual contribuye a gestar una dinámica de grupo que permite un aprendizaje inmediato y procesual de la información en sus niveles cognitivo, físico y emocional.

Antes de comenzar la clase de movimiento, se solicitó a los asistentes quitarse los zapatos. Después, la especialista Alicia Zappi dio las primeras indicaciones: tomarse de las manos en círculo e imitar los movimientos que ella efectuaba. Zappi explico que iniciar la clase en círculo, tomándose de las manos e imitando al instructor tiene una finalidad comunicativa.

La clase de movimiento tuvo una duración de una hora. A través de la imitación de los movimientos al ritmo de la música (descarga energética con brazos y piernas, expresión con gestos de todo el cuerpo y sonidos, alineación de la postura y caminatas, intercambio de miradas y contacto físico), los asistentes experimentaron diferentes estados físico-emocionales (cansancio, enojo, miedo, rigidez, relajación, alegría). Zappi intervino de manera verbal para explicar que uno de los fundamentos más importantes de esta técnica psicocorporal para el desarrollo humano es la expresión y transformación de las emociones, lo cual trae múltiples beneficios: permite amplificar el potencial que reside en cada individuo y en la colectividad del grupo, limpia y alinea la energía del grupo (con un resultado que se manifiesta a corto y largo plazo), así como aliviar el malestar constante de la sobrecarga de estrés; siendo todo lo anterior condiciones necesarias para generar un contexto de creatividad y crecimiento.

La tercera parte de la actividad consistió en el intercambio verbal entre los asistentes y la instructora sobre la vivencia individual en la clase de movimiento. Aquí los profesores expresaron sensaciones, emociones, preguntas y observaciones sobre el trabajo de integración psicocorporal. A continuación menciono, de manera sintetizada, algunas de las reflexiones hechas por los asistentes:

  • Con el movimiento se logra una conexión entre la mente y el cuerpo.
  • A través del movimiento se recupera nuestro ser instintivo (“primitivo”) que dejamos a un lado o subordinado a la racionalidad.
  • Dicha técnica de integración psicocorporal permite la expresión de  aspectos primarios del ser humano que provocan un recordatorio de mi mismo.
  • Experimentar diferentes emociones como miedo, coraje, hartazgo en la sesión de movimiento expresivo energético permite a los docentes identificar los motivos de la propia resistencia que tiene para escuchar, ser empático y tolerante  y estar dispuesto al diálogo con los estudiantes.
  • El movimiento ayuda a relajar la postura corporal y la máscara emocional que cada persona ha conformado a lo largo del tiempo.
  • A través de esta técnica es posible transformar las emociones para recuperar las ganas de vivir y crear.
  • Las clases de movimiento expresivo energético son un medio ideal de prevención de la salud.
  • Es necesario que los docentes-tutores cuenten con actividades  permanentes de desarrollo humano e integración psicocorporal.
  • Es urgente que los docentes-tutores elaboremos estrategias y herramientas para trabajar el aspecto afectivo con los estudiantes.
  • La atención del aspecto emocional de los estudiantes, así como su formación integral, sólo será posible si los tutores toman conciencia de su propio ser como una unidad, como una integración armónica entre aspectos afectivos, mentales y físico-energéticos.

La actividad concluyó con diversas propuestas por parte de los docentes-tutores hacia la Subdirección de Seguimiento y Acompañamiento Tutoral, con el objetivo de abrir talleres de desarrollo humano con la técnica psicocorporal propuesta en la sesión. Algunas de estas propuestas son:

  • Organizar una sesión mensual en cada plantel con los docentes- tutores y el equipo multidisciplinario.
  • Organizar sesiones en diferentes horarios durante todo el semestre en la ex biblioteca de las oficinas centrales del IEMS.
  • Organizar talleres especializados, impartidos en tiempos limitados.

2. La segunda actividad realizada el lunes 14 de enero de 2008, de 16:00 a 18:00 hrs fue impartida por Nora Crespo, profesora del IEMS e instructora del Instituto Río Abierto. A esta segunda sesión asistieron 14 personas.

La sesión fue más breve que la anterior. En ella, se realizó la clase de movimiento expresivo energético con el mismo objetivo de lograr la integración de los aspectos afectivos, mentales y físico-energéticos y, en un segundo momento, se abrió el espacio para que el grupo intercambiara verbalmente el relato de su experiencia en la clase, así como sus ideas e  inquietudes.

En esta sesión, la instructora Nora hizo hincapié en la forma en la que la conciencia de nosotros mismos- en el aspecto emocional, físico y mental-    posibilita establecer una mejor comunicación con los estudiantes y desarrollar las aptitudes necesarias para el acompañamiento tutorial, como escuchar, ser tolerante, creativo, etc.

La clase de movimiento se estructuró en tres momentos: descarga de la energía, expresión de las emociones y relajación. En cada parte, Nora explicó la función que tiene su realización para lograr la integración psicocorporal.

Después de la clase, los docentes y la instructora tuvieron oportunidad de relatar de manera oral su experiencia e intercambiar algunas ideas.

Algunas de las reflexiones fueron:

  • La clase de movimiento facilita el reconocimiento del propio cuerpo.
  • El tránsito por los tres diferentes momentos de la clase quita el  cansancio, al tiempo que energetiza y relaja a nivel físico.
  • La clase de movimiento ayuda a relajar la mente y posibilita estar más atento.
  • La dificultad de establecer contacto físico con otras personas en la clase nos hace conscientes de los propios miedos.
  • La clase de movimiento facilita el establecer contacto visual y físico con los otros, lo cual es necesario llevar a cabo con los estudiantes.
  • Realizar movimientos acompañados de música lleva a crear imágenes mentales. Es una técnica que sirve para fomentar el desarrollo de la imaginación en los estudiantes.

Al concluir la sesión, los profesores asistentes del plantel Xochimilco hicieron la propuesta de organizar una sesión en su plantel con la finalidad de que los profesores que no asistieron conocieran este trabajo.

3. La tercera actividad se llevó a cabo el lunes 21 de enero de 2008, de 15:00 a 17:00 hrs. Fue impartida por Carmen Ramírez Ramírez con la colaboración de Nora Crespo. A esta tercera sesión asistieron 8 personas.

La sesión tuvo una duración de dos horas. Al igual que en las dos sesiones anteriores, se realizó la clase de movimiento expresivo energético con el mismo objetivo de lograr la integración de los aspectos afectivos, mentales y físico-energéticos y, en un segundo momento, se abrió el espacio para que el grupo intercambiara verbalmente el relato de su experiencia en la clase, así como sus ideas e  inquietudes.

En esta sesión, la instructora Carmen Ramírez, además de guiar la dinámica de movimiento corporal expresivo energético por las distintas fases (descarga, expresión, interacción y relajación) introdujo una dinámica de trabajo en parejas con la temática: dar y recibir. Cada pareja se paró frente a frente para realizar  un movimiento de vaivén con las piernas y los brazos. Estos últimos, eran estirados al momento de ir hacia adelante y flexionados con las manos hacia el corazón al momento de ir hacia atrás. Al mismo tiempo de ejecutar el movimiento, la instructora indicó a los asistentes observar cuál de las dos acciones- el dar o el recibir- era más fácil o difícil realizar.

Al final de la clase de movimiento, el grupo se sentó en círculo para comentar su experiencia.

Algunas de los comentarios fueron (cita textual):

  • “A través de la clase de movimiento hice consciente que he perdido mi capacidad de jugar”
  • “En la clase de movimiento recordé que tengo un cuerpo. Sentí que lo había perdido en el tiempo”
  • “En la clase me pude dar cuenta de mi mala condición física y del agotamiento que vivo diariamente.”

Sobre la dinámica en parejas:

  • “Es más fácil recibir porque tengo más control sobre ello”.
  • “Tengo una resistencia  a recibir de los otros, incluyendo de los estudiantes”
  • “De los estudiantes se reciben cosas positivas y negativas pero a veces no se qué hacer con todo eso”
  • “Me cierro para no recibir”
  • “Recibo demasiado de los estudiantes, me cargo con sus problemas  y me siento saturada”

A partir de los comentarios de los profesores, Carmen concluyó con la siguiente reflexión: el  trabajo con el propio cuerpo y las emociones permite estar más dispuesto, más abierto para escuchar las emociones de los estudiantes sin convertirlos en una carga emocional para los profesores  y sin pretender solucionar las problemáticas que detonan dichas emociones. Es necesario identificar y descargar nuestras propias emociones para poder desidentificarnos de las de los estudiantes y cumplir con nuestra función de guías, facilitadotes y orientadores de los estudiantes.

Al final de la sesión, los profesores mencionaron la necesidad de contar con espacios de desarrollo humano permanentes, así como con programas de capacitación.

Evaluación final  

La evaluación de la actividad fue muy positiva. A continuación se enlistan los rubros evaluados y los resultados obtenidos.

Asistencia

La asistencia en la primera sesión superó el cupo máximo establecido en la convocatoria (40 participantes), por lo que se organizó una segunda sesión con 14 participantes. Por el interés de otro grupo de profesores, se organizó una tercera sesión a la que asistieron 8 docentes-tutores.

Objetivos

El objetivo general y los objetivos particulares de la actividad se cumplieron.

  • En las tres sesiones se ofreció a los participantes un espacio de encuentro que permitió una experimentación y reflexión personal y colectiva sobre la integración de los aspectos afectivos, mentales y físico-energéticos que conforman la realidad humana.
  • Los asistentes comprendieron las diversas aplicaciones que puede tener el trabajo de integración psicocorporal en el ámbito de la tutoría.
  • Los asistentes a través de la vivencia del movimiento con música,  desarrollaron una escucha profunda de sí mismos y tomaron conciencia de la integración psicocorporal  como elemento detonador  y amplificador del potencial que reside en cada individuo y en la colectividad del grupo.
  • Los participantes conocieron las herramientas básicas para la integración del sistema expresión-mente-cuerpo-emoción.
  • Los participantes experimentaren el vínculo fundamental entre la música y su resonancia corporal como medios creativos y expresivos.
  • Se logró limpiar y alinear la energía del grupo.
  • Se logró aliviar el malestar constante de la sobrecarga de estrés,  condiciones necesarias para generar un contexto de creatividad y crecimiento.

 Participación

La participación de los asistentes fue de mucha calidad. Demostraron interés, entusiasmo, apertura y aceptación en la clase de movimiento. El cien por ciento de los asistentes realizó la dinámica de movimiento e interactuó con el grupo.

La mayoría de los asistentes participó en el intercambio verbal de la experiencia, a partir de lo cual fue posible establecer un diálogo nutrido y profundo sobre la aplicación de dicha técnica en la tutoría.

De igual forma, las propuestas por parte de los participantes de continuar con dicho trabajo de integración psicocorporal, mostraron el interés y compromiso que como tutores tiene con su desarrollo.

La curación a través del trabajo con los centros de energía de nuestro cuerpo

Por Alicia Zappi

Para hablar de curación, debemos aclarar primero nuestra concepción de los términos: salud-enfermedad. Consideramos salud al estado del ser humano en desarrollo y en enfermedad.

No consideramos al ser humano adulto como un ser humano completamente desarrollado, sino apenas en el umbral de su posible crecimiento; crecimiento que puede darse a través del trabajo sobre sí, en cualquiera de las escuelas o caminos existentes en la base de nuestras culturas, tanto de oriente y occidente, como de América. En este sentido, Río Abierto pertenece a las escuelas del cuarto camino del Yoga, que se caracteriza por integrar en el mismo camino el aspecto físico, mental y emocional del ser humano, sin dejar a su vez la vida en el mundo.

Concebimos al ser humano dotado de un cuerpo energético, que nutre y es nutrido a la vez por el cuerpo físico, formado por múltiples vértices y redes de energía sutil: en cada poro y en cada articulación de nuestro cuerpo hay pequeños y medianos centros energéticos, relacionados asimismo con los siete centros mayores, que describiré a continuación.

Podemos imaginar a estos centros -verdaderas inteligencias energéticas de nuestro cuerpo- relacionados con los órganos, glándulas y articulaciones pertenecientes a su área de influencia, como una flor cuya corola abre hacia adelante en la mayoría de los casos, y cuyo tallo se inserta en cierto punto de la columna vertebral. De ahí surge la importancia del trabajo con este eje en todas las disciplinas y distintos caminos del Yoga.

En el primer centro, que denominamos nosotros centro bajo, la corola se abre hacia la Tierra y el tallo se inserta en la articulación del cóccix con el hueso sacro. Constituye nuestra posibilidad de conexión con la Tierra, de arraigamiento. A este centro pertenece la energía de más fuerza y densidad; la que usamos para hacer grandes esfuerzos físicos, que en la vida llamada “civilizada” tenemos poca oportunidad de utilizar y por lo tanto de contactar. Es esta una primera causa de “enfermedades”, ya que esta energía densa acumulada produce cansancio, pesadez, estreñimiento y dificultad de movimiento, con sus consecuentes estados de ánimo.

El segundo centro tiene su tallo-raíz en la articulación de la quinta vértebra lumbar con el sacro, lo llamamos por esta razón centro lumbo-sacro y es también conocido como centro sexual. Su corola se abre justo por encima del hueso púbico en ésta su área de influencia y una de sus principales funciones es la distribución de energía en nuestro cuerpo, función muy relacionada, por cierto, con nuestra sexualidad, lo que le ha acarreado no poca represión y anatemización. Su buen funcionamiento depende en buena medida de la movilidad de la cadera en relación con la columna vertebral, movimiento éste bastante sancionado socialmente, que tenemos gran necesidad de recuperar. Sus “enfermedades” corresponden entonces a la función sexual, problemas circulatorios, y lumbalgias o compresión del nervio ciático, a nivel de columna vertebral.

El tercer centro es el centro vegetativo, inteligencia orgánica de nuestro cuerpo: su corola se abre hacia adelante a la altura del plexo solar, con el que esta íntimamente conectado, y su raíz se inserta entre las últimas vértebras dorsales y las primera lumbares.

Su función es mantener el equilibrio orgánico de nuestro cuerpo: ingestión, digestión, sueño, etc. Está más aceptado socialmente, pero es por esta misma razón que a veces interfiere en el funcionamiento de los centros inferiores: reemplazamos muchas veces necesidades sexuales o de movimiento, por comida o sueño, lo que va produciendo con el tiempo una invasión física de nuestro abdomen sobre el pubis, con los problemas orgánicos que esto puede provocar; “órganos caídos”, inflamaciones, problemas digestivos, mal humor, irritabilidad a nivel emocional.

La manera en que trabajamos con estos problemas en Río Abierto, es con ejercicios que movilicen la columna vertebral, para hacer circular la energía allí acumulada, ayudamos, a nivel emocional, a la expresión de las emociones “negativas” para lograr su transformación en energía aprovechable nuevamente por el organismo total del ser, y con ejercicios finalmente para reacomodar y tomar más conciencia de los órganos del bajo vientre.

El cuarto centro es el cardíaco, relacionado íntimamente con el corazón y la glándula timo.

Se abre hacia adelante a la altura de nuestro esternón, y su raíz se inserta a esa misma altura en la columna vertebral. A nivel orgánico esta relacionado con la salud de nuestro corazón, sistema circulatorio, y sistema inmunológico por su relación con el timo. En el plano emocional tiene correspondencia directa con nuestra capacidad de amar. A este nivel energético tenemos normalmente poco acceso. Nuestra energía, detenida en los centros bajos a causa de las ya mencionadas dificultades de circulación llega pobremente al centro cardíaco, apenas en forma suficiente para que el organismo se mantenga en funcionamiento, pero definitivamente no suficiente para un pleno desarrollo de nuestra capacidad de amar, ni para un correcto funcionamiento de nuestro sistema inmunológico. Quiero mencionar también que es este un centro predominantemente centrífugo: su energía funciona óptimamente cuando se da, y en esto reside su conexión con nuestra posibilidad de dar servicio. El servicio nutre y cura este centro, contrariamente a lo que solemos esperar en este sentido. El amor es algo que vamos a encontrar al darlo, pues ya está en nosotras/os, no necesitamos esperar a que nos llegue: va a llegar en la medida en que lo brindemos, y en esto consistirá, a la vez, la “curación” de nuestro centro cardíaco, junto con ejercicios de ampliación y flexibilización del tórax, columna dorsal, capacidad expresiva y respiratoria.

El quinto centro es el laríngeo. Se abre hacia adelante a la altura de la garganta, y su tallo se inserta en la columna, en las vértebras cervicales bajas. Está relacionado con la glándula tiroides, con la garganta en su conjunto, y por ende, con nuestra posibilidad expresiva a nivel vocal y gestual de nuestra cara. Es un centro de discriminación de la energía: ¿qué va a entrar? ¿qué va a salir? ¿qué energía sube? ¿qué energía baja?. Es un centro predominantemente transformador de la energía a través de la voz, el canto, la palabra, la escritura, y todas las artes por su función plasmadora y de traducción de la inspiración en algo visual, audible o inteligible. Transforma y traduce tanto la energía que recibimos del Cielo, como la que recibimos de la Tierra.

Aclaro que cuando nuestros centros trabajan correctamente, van efectuando siempre una transformación de la energía que circula a través de ellos; haciéndose más sutil a medida que asciende, y más densa y encarnada a medida que desciende. Al proceso de descenso de la energía, lo consideramos nuestro proceso de encarnación en la Tierra. Consideramos que venimos de las Estrellas, en forma de energía sutil, con cierta intención y necesidad que se va manifestando o encarnando a lo largo de nuestras vidas, al seguir circulando nuestra energía a través de nuestros Centros.

Llegamos por nuestro centro coronario, séptimo centro, cuya corola se abre en dirección al Cielo, y su tallo se inserta posiblemente en el mismo cráneo, un poquito más por debajo y hacia la parte posterior de este. También conocido como la Flor de los Mil Pétalos, está relacionado con la glándula pineal, y todo nuestro cerebro. Su función mas sutil está relacionada con nuestra capacidad de inventiva, nuestra posibilidad creativa, manifestada pocas veces en nuestras vidas, en relación a lo que podríamos lograr con un trabajo profundo y constante con nosotras/os mismas/os. A nivel orgánico está relacionado con el equilibrio entre todas la funciones de nuestro organismo y sus máximas posibilidades de rendimiento y realización.

Por último mencionaré el sexto centro, llamado por nosotros: centro de la Visión, también conocido como centro frontal, ya que se abre hacia el frente a la altura del entrecejo, y su tallo se inserta en el hueco del occipucio. Esta relacionado con los órganos de la visión, con la glándula pituitaria, y con la parte anterior de nuestro cerebro. Está muy relacionado con el centro coronario en sus funciones creativas, correspondiéndole a este centro de la visión, la posibilidad de visualizar y comenzar a dar forma a la inspiración recibida por el centro coronario.

A él pertenece nuestra posibilidad de imaginar y visualizar hacia adentro y hacia afuera nuestro. La imaginación, por la interferencia con los centros bajos, la solemos tener hipotecada en imágenes que nos producen miedo o angustia, pero en la medida que estas emociones se vayan transformando, podremos alcanzar un estado de mayor claridad en relación a nuestra función en la Vida, nuestro propósito y nuestra Identidad.

Masculino – Femenino

Por Alicia I. Zappi

Quisiera abordar este tema desde la perspectiva del yin y el yang, conceptos chinos universales de lo femenino y lo masculino, que incluyen a los seres humanos.

Ellos llaman yang a la fuerza activa, lo radiante, caliente, expansivo, fuerte y yin a lo receptivo, frío, pasivo, sensible, suave.

El sol sería entonces yang y  la luna y la tierra serían yin.

El día es yang y la noche yin, y aquí entra un concepto fundamental: lo yang se puede convertir en yin, y viceversa: después del día llega la noche, y después de la noche llega el día.

Nuestra energía pasa de activa a pasiva, y de pasiva a activa. En el Universo hay una transformación constante de yang a yin y de yin a yang.

Esto no significa que los hombres se van a convertir en mujeres y viceversa, sino que tanto hombres como mujeres puedan participar de esta polaridad y fluctuación. Por su sexualidad, los hombres pertenecen a la polaridad yang, y las mujeres a la polaridad yin. Pero esto no significa que cada uno de los géneros esté constreñido a ser puro yang o puro yin por ser varón o por ser mujer. Tanto mujeres como varones necesitamos nuestra fuerza y sensibilidad, necesitamos desarrollar nuestra posibilidad de acción como nuestra posibilidad pasiva, paciente.

Las mujeres nos quejamos de que los hombres son a veces “brutos” y poco sensibles, pero desde pequeños los enseñamos: los hombres no lloran, los niños no juegan con muñecas… impidiéndoles desarrollar su sensibilidad, su suavidad, como si en esto fuera a perder su virilidad. Sin embargo, esto es una condición biológica; no la pueden perder más que con operaciones o tratamientos hormonales específicos e incluso eso es incierto.  De igual forma, una mujer no va a dejar de serlo por desarrollar su parte activa y fuerte: los seres humanos necesitamos un mayor equilibrio interno para alcanzar, como humanidad, un mayor y real equilibrio.

Una mujer puede ser una esposa amorosa y una madre cuidadosa y a la vez desarrollarse como profesionista y estar activa socialmente. Y un varón puede desarrollarse socialmente con éxito y a la vez ser un padre amoroso y un esposo sensible y tierno.

No es necesario ni saludable para ninguno de nosotros coartar nuestro desarrollo de la polaridad yin ni de la yang: las mujeres tenemos necesidad de usar nuestra fuerza, nuestra inteligencia y de desplegar nuestra capacidad activa, así como los hombres tienen necesidad de usar y desarrollar su sensibilidad, su paciencia, su pasividad.

Así como no podemos pretender que la noche o el día duren eternamente, no podemos pretender, como seres humanos, estar siempre activos, o siempre pasivos; ser siempre fuertes o siempre débiles. Necesitamos aprender a fluctuar más, a intercambiar nuestros roles para vivir más plenos y sanos. De lo contrario, puede llegar a ocurrir que si sólo con alcohol puedo llorar o expresarme tiendo a volverme alcohólico, o que sólo con anfetaminas puedo encontrar o sostener mi actividad.